Traductor

lunes, 1 de julio de 2013

reporte de jacob de NO TE RINDAS by Gary Wilkerson

Pablo no parpadeó cuando vino el desastre. Considera la escena: “Entonces

Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos,

dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no

zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os

exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre

vosotros, sino solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo el

ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es

necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos

los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo

confío en Dios que será así como se me ha dicho. Con todo, es necesario que

demos en alguna isla” (Hechos 27:21-26).
Pablo lo sabía, aun cuando su nave se hacía pedazos. Él nunca desvió su

mirada de su llamado, el cual era Cristo. Pablo estuvo calmado durante la

tempestad debido a que tenía carga por los otros que estaban a bordo y tenía

la certeza de que todos se librarían. El precioso barco de alguien iba a

hundirse, pero Pablo los alentaba a todos: “tened buen ánimo”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario