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martes, 1 de abril de 2014

LIBRADO A TRAVÉS DE LAS ORACIONES DE LOS "AYUDANTES"

David Wilkerson Today
A Ministry of World Challenge 
TUESDAY, APRIL 1, 2014 
LIBRADO A TRAVÉS DE LAS ORACIONES DE LOS “AYUDANTES”
 by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011] 

“Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida” (2 Corintios 1:8). La palabra griega para “abrumados” en este pasaje significa: “Cargados pesadamente, gravemente aplastados”. Pablo le estaba diciendo a estos santos: “Nuestra crisis fue tan seria, que casi nos aplasta horriblemente. Estaba más allá de mis fuerzas, más de lo que podía soportar. Pensé que era mi fin”. Cuando Pablo dice que estaba tan abrumado que perdió la esperanza de vivir, podemos estar seguros de que realmente había tocado fondo. En otros pasajes, él no le da importancia a sus sufrimientos. Recordarás cuando él simplemente se sacudió la víbora venenosa que se le había prendido de la mano. También sufrió naufragio tres veces, sin embargo, él menciona este hecho de paso, para llegar a un punto. Pablo fue golpeado, robado, apedreado y encarcelado, sin embargo, a través de todo, nunca se quejó. En este pasaje, sin embargo, el apóstol estaba al punto de cansancio total. Yo creo que lo que el soportaba era una fuerte angustia mental. No podemos saber con exactitud qué era aquello que abrumaba a Pablo, pero 2 Corintios 7:5 nos da una idea: “Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro, temores”. Creo que Pablo se estaba refiriendo al dolor causado por las ovejas a las cuales ministraba. Se habían levantado falsos maestros en Corinto y habían tratado de poner al pueblo en contra de él. Ahora Pablo temía que su rebaño rechazara su mensaje y siguiera a hombres que no tenían un genuino interés en ellos. Pablo fue consolado cuando Tito llegó, trayéndole buenas nuevas acerca de sus “hijos amados” en Corinto. Pablo escribe: “Pero Dios…nos consoló con la venida de Tito; y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él había sido consolado en cuanto a vosotros, haciéndonos saber vuestro gran afecto, vuestro llanto, vuestra solicitud por mí, de manera que me regocijé aun más” (versículos 6-7). Yo he sentido este tipo de angustia en mi vida. A veces, las palabras de las personas a quienes he amado y ayudado se sintieron como cuchillos en mi espalda. Puedo decir con David: “Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla, pero guerra hay en su corazón; suaviza sus palabras más que el aceite, mas ellas son espadas desnudas” (Salmos 55:21). En tiempos abrumadores como éstos, es cuando más he necesitado las oraciones de los “ayudantes”. 

lunes, 31 de marzo de 2014

UN TESTIMONIO DIGNO DE GLORIA

David Wilkerson Today 
A Ministry of World Challenge 
MONDAY, MARCH 31, 2014 
UN TESTIMONIO DIGNO DE GLORIA 
by Gary Wilkerson 
Vivimos en una época en la que las predicciones bíblicas se han vuelto realidades visibles. Pablo escribió que en los últimos días vendrían tiempos peligrosos en la Tierra (ver 2 Timoteo 3:1). Ahora mismo, están ocurriendo cosas que no podíamos haber imaginado hace unos años. Jesús predijo que los hombres se volverían amadores de sí mismos, amadores del dinero, aborrecedores y arrogantes. Hoy en día, los líderes de nuestra nación no pueden ponerse de acuerdo sobre los principios comunes más elementales. Si alguien tiene la osadía de mencionar el pecado, es llamado intolerante y es rechazado. A medida que la Palabra de Dios es movida al margen de la cultura, el pecado prevalece más y más. Los pastores sienten el bombardeo espiritual. Semana tras semana, me entero de que otro matrimonio puede estar cayéndose a pedazos. Unos niños se cortaron su propia piel por su propio odio. Las drogas se han extendido más que nunca. Y cada día hay menos voces de ayuda, ya que cada mes 1,500 pastores dejan el ministerio. Como Cuerpo de Cristo, no podemos estar dormidos ante estas cosas. El Antiguo Testamento habla de los hijos de Isacar, un grupo que tenía conocimiento de los tiempos y habilidad para tratar con el mundo (ver 1 Crónicas 12:32). ¿Puede decirse lo mismo del cuerpo de Cristo hoy? Si discernimos los tiempos, sabemos que éste no es un momento para medias tintas. La única forma que nosotros tenemos de "tratar con el mundo" es no permitiendo que la iglesia sea “lo de siempre”. Jesús dijo de ciertos espíritus demoníacos: "Este género no sale sino con oración y ayuno" (Mateo 17:21). En estos momentos, nuestras oraciones deben ser fervientes porque sin un cambio espiritual, el panorama se ve demasiado sombrío. En medio de la oscuridad, Jesús nos llama a ser luz. Y éste es nuestro mensaje para tal hora: "Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4). Dios ha hecho obras impresionantes en la vida de Su pueblo y cada uno de nosotros es llamado a proclamar Su gloria a través de un testimonio digno de gloria. ¿Cómo es un testimonio digno de gloria? A este tipo de gloria (jactancia) me estoy refiriendo: "Mas el que se gloría, gloríese en el Señor" (2 Corintios 10:17). Para jactarnos como Pablo describe, tenemos que tener una jactancia digna de la gloria de Dios.   

viernes, 28 de marzo de 2014

AYUDANTES EN ORACIÓN

David Wilkerson Today 
A Ministry of World Challenge
 FRIDAY, MARCH 28, 2014 
AYUDANTES EN ORACIÓN
 by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011] 

Pablo estaba tan consciente de su necesidad por las oraciones de los santos, que rogaba por “ayudantes en oración” por todas partes. Le rogó a los romanos: “Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, para que sea librado” (Romanos 15:30-31). Y le pidió a los tesalonicenses: “Hermanos, orad por nosotros.” (1 Tesalonicenses 5:25). En griego, la palabra “ayudéis” aquí significa “luchar conmigo como compañero en oración; pelear por mí en oración”. Pablo no estaba pidiendo una mención rápida ante el trono. Él estaba rogando: “Pelea por mí en oración, Haz batalla espiritual tanto por mí, como por la causa del evangelio.” Cuando Pablo estaba en la prisión, listo para entregar su vida, les rogó a los filipenses que oraran por él: “Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación” (Filipenses 1:19). Pablo sabía que era un hombre fichado, que las huestes de Satanás estaban empeñadas en destruirlo, y así es con cada verdadero ministro del evangelio. Cada pastor, predicador y evangelista necesita ayudantes en oración que intercedan por él continuamente. Les aseguro que yo no estaría escribiéndoles hoy si no fuera por los ayudantes en oración que han estado a mi lado a través de los años. Fui recordado de esto recientemente mientras estuve en Europa para conducir unas conferencias de ministros y cruzadas nocturnas. Todo el tiempo, el Espíritu de Dios me hizo saber que estaba siendo sostenido por las oraciones de multitudes de personas. En Niza, Francia, los norteamericanos no son muy queridos, en particular los evangelistas norteamericanos. Todos se preocupaban por la cruzada evangelística nocturna, pensando: “¿Se podrá llevar a cabo?”. Francia está desenfrenada con escepticismo, ateísmo, gnosticismo e incredulidad. Y la clase de reunión que planeamos nunca se había intentado antes. Cuando llegó la hora, sin embargo, miles se habían reunido. Pero fue entonces cuando comencé a sentirme icapaz. No sabía qué predicar, porque ningún mensaje de los que tenia preparados parecía apropiado. Mi intérprete y yo habíamos revisado algunas notas de antemano, pero no estaba seguro si eran apropiadas para la reunión. Le advertí: “No estoy seguro de lo que voy a decir.” Cuando pasé al podio, no obstante, el Espíritu cayó sobre mí poderosamente. Sentí las oraciones de miles de santos respaldándome, y mientras comenzaba a hablar, el Espíritu Santo llenó mi boca. Prediqué por cuarenta minutos, y durante todo ese tiempo se podía escuchar un alfiler caer al suelo. Cuando terminé, simplemente dije: “Si necesitas a Jesús, por favor pasa al frente”, y cientos de personas se pusieron en pie de un salto en respuesta. 

jueves, 27 de marzo de 2014

PERSISTENCIA EN LA ORACIÓN

David Wilkerson Today
 A Ministry of World Challenge
 THURSDAY, MARCH 27, 2014 
PERSISTENCIA EN LA ORACIÓN 
by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011]

 Algunos maestros bíblicos dicen que es incredulidad pedirle a Dios una y otra vez las mismas cosas. No, eso es erróneo y ha debilitado la fe de multitudes. Dios nos manda a pedir, buscar, ayunar y clamar con súplicas eficaces y fervorosas. (Ver Mateo 7:7) Desde el mismo principio, los siervos verdaderos han tornado las promesas de Dios en oraciones:   * Jesús sabía que su padre le había prometido todas las cosas antes de la fundación del mundo, y aún así Cristo pasó horas orando para que la voluntad de Dios se cumpliera en la tierra. Hasta dijo una parábola ilustrando la persistencia en la oración. Se trataba de la “viuda inoportuna” que seguía demandando justicia de un juez hasta que la consiguió. (Ver Lucas 18:1-8)   * Dios le dio maravillosas profecías a Ezequiel acerca de la restauración de Israel, prometiendo que las ruinas de la nación serían como el Jardín del Edén. Aún así el Señor dijo que Su palabra no se cumpliría sin oración: “Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto” (Ezequiel 36:37). En otras palabras: “Te hice una promesa pero quiero que ores por su cumplimiento. Búscame con todo tu corazón, hasta que la veas cumplida. Te liberaré, pero primero tienes que pedir.”   * Daniel había leído la promesa que Dios hizo a Jeremías (Daniel 9:2), que después de setenta años Israel sería restaurada. Cuando Daniel vio que el año señalado había llegado, pudo haber esperado en fe para que Dios cumpliera su promesa, pero en lugar de eso, ese santo hombre cayó sobre su rostro y oró por dos semanas hasta ver al Señor cumplir todo lo que había prometido. En el Antiguo Testamento, los sacerdotes de Israel llevaban los nombres de todas las tribus de Israel sobre su pectoral. Esto significaba que las necesidades del pueblo eran llevadas continuamente en el corazón del sacerdote en oración. Para los cristianos de hoy, esto ofrece una imagen maravillosa de Cristo llevándonos en Su corazón y presentando nuestras necesidades al Padre. Más aún, cada cristiano en la actualidad es un sacerdote del Señor, y debemos llevar siempre las necesidades de los demás en nuestros corazones (Ver Santiago 5:14-16) 

miércoles, 26 de marzo de 2014

NO CON ORACIONES A MEDIAS

David Wilkerson Today 
A Ministry of World Challenge 
WEDNESDAY, MARCH 26, 2014 
NO CON ORACIONES A MEDIAS
 by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011] 
Como siervos del Señor, estamos en peligro constante del enemigo. Nuestro amor por Jesús es una amenaza a todo el infierno y no podemos tomar ninguna obra santa sin que Satanás ponga toda clase de lazos y trampas para nosotros. Recientemente, una consejera matrimonial me llamó: “Dondequiera que miro en nuestra iglesia, las parejas se están separando”, me dijo. “Literalmente, es una plaga en el cuerpo de Cristo ahora mismo”. Escucho toda clase de razonas por el descontrol en hogares cristianos: incompatibilidad, falta de comunicación, pérdida de afecto, infidelidad. Pero en realidad, es algo que va mas allá de eso. Detrás de todo, es un ataque del infierno contra los santos de Dios. La causa de los hogares rotos entre inconversos no es un misterio. Pero entre los justos, tal descontrol tiene una causa. Piénsalo, ¿Cómo pueden perder la autoridad en sus hogares los cristianos dedicados que han estado escuchando predicación santa por años? Ellos conocen muy bien el juramento de Dios en su pacto de ser su fortaleza. Ellos saben que Él promete destruir cada poder satánico que venga contra ellos. Así que, ¿Por qué el diablo está prevaleciendo? ¿Por qué sus matrimonios están bajo constante amenaza? Creo que es porque al menos un integrante de la pareja ha abierto la puerta al engaño satánico. Quizás ambos han permitido algo de liviandad en sus vidas, o se han vuelto espiritualmente flojos. Y ahora un demonio enfurecido ha obtenido una fortaleza en sus corazones y hogar. Si estás bajo ataque como este, debes preguntar lo que los discípulos preguntaron: “Maestro, ¿Por qué no pudimos echar fuera esos demonios?” Jesús respondió que ciertas ataduras satánicas no responderán a la imposición de manos o una sola oración a medias. Estas fortalezas están arraigadas tan profundamente, que la única forma de echarlas fuera es a través de oración y ayuno continuo. Sin embargo, la iglesia de hoy está en un adormecimiento en relación al poder de la oración. Un velo ha caído sobre los ojos de millones. Y ahora, cada vez que confrontan problemas, el último a quien van es a Jesús. Han abandonado el aposento secreto, y a cambio, se han vuelto a la sicología, consejeros, libros, amigos; a todo, menos al Señor. Si dices que tu matrimonio está arruinado y quieres que sea sanado, tengo que preguntarte ¿Cuánto tiempo pasas a solas con Dios? ¿Cuántas veces has apagado el televisor por una hora para solamente sentarte ante Jesús y descargar tu alma? ¿Cuántas comidas has dejado para ayunar por tu matrimonio? “La oración eficaz del justo puede mucho.”(Santiago 5:16) 

martes, 25 de marzo de 2014

EL FOCO DE ATENCIÓN EN LA ORACIÓN

David Wilkerson Today
 A Ministry of World Challenge 
TUESDAY, MARCH 25, 2014 
EL FOCO DE ATENCIÓN DE LA ORACIÓN 
by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011]
        La oración es a menudo una de las áreas más egoístas en la vida del cristiano. Cuando lo piensas bien, la mayor parte de nuestras oraciones se enfocan en nuestras necesidades. Los dos temas centrales de nuestra intercesión son nuestro crecimiento espiritual y las necesidades de nuestra familia y amistades. Ocasionalmente, puede que alcancemos más allá de nuestros intereses y oremos por los demás. Sin embargo, usualmente cuando decimos: “Oraré por ti”, no lo hacemos, o si no, oramos por ellos una vez y luego nos olvidamos rápidamente de su necesidad. Recientemente, he estado examinando mi vida de oración a la luz de las escrituras y he sido redargüido por la estrechez y limitaciones de mis propias oraciones. Como muchos creyentes, paso gran parte de mi tiempo buscando el rostro del Señor acerca de mi caminar con Él. Clamo a Él por santidad, para ser más como Él, para recibir dirección para la vida y para tener Su unción en mi ministerio. Y disfruto de dulce comunión con Él, adorándole calladamente y siendo refrescado en su presencia. También intercedo diariamente por mi familia, le pido al Señor que proteja a mis hijos de las acechanzas del diablo, que haga a mis hijos como árboles plantados junto a los ríos de Dios, que haga a mis hijas como piedras preciosas en Su palacio, y que haga de todos mis nietos amantes de Jesús. También oro por los asuntos y preocupaciones del cuerpo de Cristo en nuestra iglesia. Intercedo por individuos que están en crisis y por los tantos misioneros y ministerios que apoyamos. Dirás: “Todo eso es de elogiar, hermano David. Nos conforta saber que estás separado con el Señor, en comunión con Él y orando por todas esas necesidades”. Pero según la palabra de Dios, dulce comunión no es suficiente. Sí, es el secreto para el crecimiento espiritual; y no podemos tener más grande experiencia en la tierra; pero si vamos al trono solo para nuestra edificación y necesidades personales, estamos siendo egoístas. Sencillamente, no podemos descuidar de orar seriamente por las grandes necesidades a nuestro alrededor. “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”. (Mateo 9:37-38).   

lunes, 24 de marzo de 2014

SUEÑOS DE DIOS

David Wilkerson Today 
A Ministry of World Challenge 
MONDAY, MARCH 24, 2014 
SUEÑOS DE DIOS 
by Gary Wilkerson 
Génesis 37:5 nos dice: “Y soñó José un sueño”. Dios habló directamente a José en sueños y él no retrocedió, sino que permitió que los sueños despierten una ambición divina en su corazón. La palabra sueño aparece 113 veces en la Biblia, y más de 30 de esos pasajes están relacionados con José. Génesis 37:5 continúa: “y…contó [el sueño] a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía”. Muchos de nosotros estamos avergonzados de los sueños que Dios ha puesto en nuestro corazón, y parte de esa vergüenza viene de nuestro miedo a las opiniones de los demás. Pero hasta que no hablemos nuestra ambición divina, nunca será realizada. Dar voz a nuestro sueño es en sí mismo, un paso de fe. Durante años, mi sueño era conducir una iglesia vibrante como “The Spring Church”, pero cuando lo di a conocer podía ver la duda en los ojos de la gente. Hubiera sido fácil para mí sumirme en sus dudas, después de todo, yo solamente había pastoreado iglesias pequeñas, pero gracias a Dios, su Espíritu me animó a seguir diciendo “sí” al sueño que Él Puso en mí, y a confiar en Él para hacer que se cumpla. No hay nada como rendirse al libertinaje para destruir un sueño dado por Dios. José pudo haber cedido ante el pecado cuando la esposa de Potifar intentó seducirlo. Pero cuando estás viviendo para Dios, haces cualquier cosa para evitar angustiarlo. La integridad de José enfureció a la esposa de Potifar, pero él estaba poniendo en alto la justicia cuando rechazó a la mujer. “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?” (Génesis 39:9). Ha llegado el momento de que retomes el sueño que Dios te dio hace mucho tiempo. Puede que estés en un pozo, pero lo que se ve como una prueba muy larga puede ser el terreno firme de Dios para tu servicio honorable a Él. ¿Temes soñar? Pídele a Dios que reemplace tu  miedo con fe. ¿Vienes de un trasfondo disfuncional? Confía en que Él te guiará a pesar de las cicatrices persistentes. ¿Tienes miedo de que has pecado por mucho tiempo? Recuerda su promesa de ir en busca de cada oveja que se ha extraviado. Dios da la bienvenida a todos los pecadores a la vida de fe y librará a cada siervo que confía en Él de cada pozo en que caiga. Que nada estorbe el supremo llamamiento que el Señor te está haciendo. Él desea ponerte en un camino acelerado que glorifique Su nombre.